miércoles, 25 de abril de 2012
EL YOGA Y LA MUJER: CICLOS Y RITMOS
El yoga beneficia especialmente a la mujer, que en la actualidad, con la vida moderna, se ha alejado de su esencia más íntima, adoptando muchos roles masculinos y olvidando sus propias virtudes, alejándose de su naturaleza, al tener que responder a las exigencias de la sociedad actual.
La práctica continuada del yoga consigue que recobres tu equilibrio interno permitiendo que conectes con tu naturaleza intuitiva y sutil. Esa práctica consigue que poco a poco regules tus desajustes de tipo hormonal, evitando que te domine el malhumor o el sentimentalismo de cada mes; consigue también que esas fases o momentos determinados de tu vida, como son la perimenopausia, la menopausia, la regla, el síndrome premenstrual, el embarazo, la pubertad, sean menos dramáticos, adaptándote mejor, aceptándolo de forma natural.
Sexualmente también notarás sus beneficios, que repercutirán en problemas determinados como son la frigidez, la represión, el dolor en las relaciones sexuales, etc., posibilitando que vivas más feliz y libre tus relaciones.
La práctica del yoga te disciplina internamente, te enseña a relajar tu cuerpo y tu mente, te ayuda a mantener tu peso ideal, a eliminar toxinas, a mejorar la capacidad pulmonar, a mantener un cuerpo flexible, a superar depresiones y decaimientos, a superar la fatiga, calambres, pesadez y falta de energía, a ganar en gracia y armonía, a recobrar la autoestima y seguridad en ti misma, viviendo el yoga como una práctica integral que implica tu cuerpo físico, energético y espiritual. Poco a poco aprendes a reconectarte con tu energía femenina, pues aprendes a trabajar con ella en las asanas, en las kriyas, en las respiraciones, en las meditaciones, vivenciándolas desde tu feminidad.
Es importante una práctica constante para conseguir estos beneficios, pero vale la pena pues te darán la llave para canalizar el estrés, proporcionándote paz y estabilidad emocional y mental; te ayudará a combatir enfermedades y a prevenirlas, a fortalecer tu sistema inmunológico. Permítete enfocarlo como una forma de vivir, como algo que incorporarás en tu vida diaria, no como una moda ni como otra forma de gimnasia o ejercicio.
sábado, 14 de abril de 2012
MULABHANDA: TÉCNICA Y EFECTOS
MULABHANDA O CERRADURA DE RAÍZ
Es una de las cerraduras básicas y está situada en la zona inferior de la columna vertebral. Coordina y estimula la energía del ano, genitales y bajo vientre, e implica directamente la zona de los tres primeros chakras.
Mulabhanda se aplica al final de cada asana o al final de una kriya, sirviendo como catalizador de los efectos. Es usual que se utilice junto con jalandarabhanda.
TÉCNICA
Se contrae el musculo anal, como si detuvieras la defecación, por lo que elevas la musculatura hacia arriba y hacia adentro. A continuación, se contrae el área de los genitales, elevando hacia dentro el hueso púbico, como si trataras de contener el flujo de la orina. A continuación, contraes la musculatura del bajo vientre hacia la columna vertebral. Esta bhanda puede ser realizada suspendiendo la respiración en vacio (soltando el aire) o en lleno (sin soltar el aire).
EFECTOS
La cerradura invierte la dirección de la energía Apana (hacia abajo, hacia el primer chakra) y se une a la energía Prana en el punto del ombligo, abriendo la entrada a Sushumna, que es el nadi o canal central de energía en la columna vertebral. Mulabhanda inicia el proceso de transformación de lo denso hacia lo sutil, de los chakras inferiores a los superiores, colaborando en el despertar de la energía kundalini.
Esta llave incrementa la circulación de la sangre en el perineo y tonifica la zona, estimulando también sus órganos.
Contraindicaciones: Hipertiroidismo, afecciones del corazón y tensión alta.
martes, 10 de abril de 2012
MEDITACIÓN PARA CONECTARSE CON LA TIERRA
Esta es una meditación muy sencilla, cuyo fin es recordarnos nuestra conexión con la Tierra, sincronizar nuestros ritmos con ella, y a la vez trabajar nuestro primer chakra, muladhara. La sincronización con la energía de la Tierra se acrecienta si la meditación se realiza cuando el Sol se encuentra en el signo astrológico de Tauro, entre el 19/20 de Abril hasta el 19/20 de Mayo. El cultivo del elemento Tierra requiere de atención a las sensaciones del cuerpo, a los pies y a las piernas, y al primer chakra. Poner atención a la fuerza de gravedad y a la atracción del cuerpo ejercida por la Tierra es muy útil durante esta meditación. El objetivo es experimentar una pesadez física que se convierta en un sentimiento de estabilidad y de quietud, conseguir un anclaje, un enraizamiento que sirva para poder desplegar otros ámbitos o chakras a la vez que nos mantenemos, mental y energéticamente, "con los pies en el suelo".
En esta meditación tiene un papel fundamental la aplicación de la cerradura mulabhanda (contracción de ano, genitales y punto del ombligo). Trabajar con la llave raíz (mulabhanda) es una forma muy potente de conectar con el cuerpo y con la Tierra. Además, esta meditación contribuye a proporcionarnos energía y relajar los nervios.
Cómo hacerla:
1. Siéntate en postura fácil, inhala y retén el aliento. Aplica y libera mulabhanda 3. Exhala. Repite el ejercicio durante uno o más minutos.
2. Inhala, exhala, contén la respiración sin aliento y aplica y libera mulabhanda otras 3 veces. Luego inhala. Repite uno o varios minutos.
3. Inhala, exhala, contén la respiración sin aliento y aplica y libera mulabhanda 3 veces. Inhala, contén el aliento, aplica y libera mulabhanda tres veces. Alterna ambos ejercicios durante uno o varios minutos.
4. Para terminar, únete energéticamente con la corriente terrestre y siente cómo esa energía se eleva a lo largo de tu espina dorsal. Suéltate, libérate y relájate por completo aunque sólo sea por un instante. La unión entre la Tierra y el espíritu universal se lleva a cabo cuando tú te sueltas, cuando sientes la relajación en tu cuerpo y en tu mente. Esta unión limpia el estrés y la negatividad.
Un apunte sobre la cerradura o llave raíz. La práctica de mulabhanda cuando estás pensando demasiado y la mente ocupa demasiado espacio, o sientes temor o inseguridad, ayuda a liberar el miedo al conectarte con tu fuente física y al activar tu propia energía. El mulabhanda en este ejercicio se realiza contrayendo con suavidad los músculos del ano, órganos sexuales y abdomen. Mientras aplicas el bhanda, siente como estás estirando energía desde el centro de la Tierra.
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jueves, 5 de abril de 2012
FUNCIONAMIENTO DE LOS CHAKRAS: RELACIONÁNDONOS CON NUESTRA PROPIA COMPLEJIDAD
Los textos antiguos mencionan la existencia de miles de chakras, repartidos por todo el cuerpo y su aura, aunque los más importantes son alrededor de una cuarentena. No obstante, los chakras principales, los que habitualmente se equilibran, trabajan y armonizan en la práctica del Yoga, son siete. Se encuentran en el cuerpo etérico (es decir, el energético), y están unidos entre sí a través del nadi o canal energético Sushumna (es el nadi central, ubicado en la espina dorsal).
En sánscrito, chakra significa rueda, disco o círculo, aunque se usa también con otros significados. La voz "Chakra" significa asimismo órbita, o el propio Sol. Y por fin, la palabra hace referencia a los “lotos” o plexos energéticos del ser humano. Podríamos definir el chakra, así, como un vórtice receptor, transformador y transmisor de energía, con una función vital concreta para nuestro cuerpo, mente y espíritu.
Ningún chakra trabaja solo. Los siete principales configuran un todo, un conjunto holístico e integral que no conoce el aislamiento de una de sus partes. Cada chakra posee un tipo de energía. Y aunque los siete tipos de energía están siempre presentes, y cada chakra ocupa su sitio y función, lo que cambia es el o los chakras que predominan, el orden interno, la proporción de equilibrio y desarrollo global sumando y teniendo en cuenta el equilibrio y desarrollo de cada chakra por separado. El resultado es la mejor radiografía o prueba diagnóstica que se puede conseguir mediante la práctica del yoga. De aquí la importancia de que los chakras estén lo más equilibrados entre sí que sea posible.
Cuando más nos acerquemos a ese equilibrio, a esa armonía interna, más completos estaremos, más capacitados para desplegar nuestra verdadera identidad, nuestro yo completo y luminoso. Más cerca estaremos de ser felices. ¿Y acaso buscamos otra cosa?
El funcionamiento del sistema de chakras es relativamente simple cuando se conoce, aunque sea someramente, las cualidades y áreas de acción de cada uno de ellos. Y rápidamente se pueden establecer análisis incluso hechos por cada practicante. Los ejemplos son fáciles de crear y enumerar.
¿Qué ocurre si una persona tiene el primer chakra poco desarrollado? ¿De qué se ocupa, cuál es el ámbito de influencia de ese chakra? ¿Los instintos básicos, la seguridad, la relación con el mundo material, el enraizamiento, la relación con nuestro linaje, etc.? Muy bien, entonces, ¿qué deducciones podemos sacar de ello? ¿Quizá estemos ante una persona poco instintiva, con tendencia a la inseguridad, a no tocar con los pies en el suelo…? Seguramente no andaríamos desencaminados en ese análisis.
Otro tipo de ejemplo: una persona tiene una gran energía creativa, localizada en el segundo chakra, pero le cuesta concretar esa creatividad, hacer algo definido y real con ella. ¿Qué puede ocurrir? ¿Cómo hacer que esa energía fluya libremente hasta el quinto chakra, el hogar de la expresión y la concreción de nuestra creatividad? ¿Qué hay entre ambos chakras? Está el cuarto chakra, donde esa energía todavía en estado bruto ha de adquirir matices, sentimientos e intención; y está el tercer chakra, sede de nuestra voluntad y capacidad de acción. ¿Podría ser que esa persona tuviera que potenciar y trabajar su tercer chakra para adquirir voluntad y “bombear” la energía del segundo chakra hasta el quinto, pasando antes por el cuarto? De nuevo, un análisis similar arrojaría un resultado sumamente probable y creíble.
Y así podríamos seguir con el resto de chakras o el resto de energías y capacidades que poseemos, siempre teniendo en cuenta además otros factores como la etapa o situación concreta por la que atravesamos en la vida, el papel de la mente y el espacio que ocupa, el desarrollo de nuestro ego (nuestro yo pequeño), etc. Basta con hacerse unas pocas preguntas, aceptar y no negar la realidad, ser capaz de autoevaluarse y luego de actuar en consecuencia.
¿Hemos de reforzar nuestra voluntad, o sea, nuestro tercer chakra? ¿Hemos de potenciar nuestro quinto chakra para expresarnos mejor, para ofrecer a los demás lo mejor de nosotros? ¿O quizá trabajar con el cuarto para poder comprender a los demás, para empatizar con otras personas, para comprender a nuestros semejantes?
¿Y qué si es así? No hay mal alguno en ello; ni error, ni culpa. Piensa que es una suerte y un privilegio poder mejorar y evolucionar de manera consciente, por voluntad propia. Es un camino maravilloso, una aventura sin límites y sin final. Podemos ser capaces de escribir la novela de nuestra vida, de filmar la trilogía de nuestro destino.
¿De verdad te vas a perder está espléndida oportunidad que tú mism@ puedes darte?
domingo, 1 de abril de 2012
POSTURA DE ARCO (DHANURASANA): REJUVENECIENDO LA COLUMNA Y ESTIMULANDO LA SECRECIÓN GLANDULAR
La postura de arco es una de las posiciones básicas de la práctica del Yoga, una asana que permite el doblamiento completo hacia atrás de toda la columna vertebral. El significado en sánscrito de la palabra Dhanurasana es "arco" y transmite la sensación de flexibilidad que, como la cuerda de un arco de tiro, otorga a toda la columna vertebral, rejuveneciéndola. En la postura del arco se combinan los efectos amplificados de otras posturas como las de "La Cobra" y "La Langosta".
En la práctica de esta asana, se ve beneficiada la zona abdominal por la presión que se ejerce sobre ella. Entre sus múltiples efectos benéficos, destaca la gran flexibilidad que le otorga a la columna vertebral. Por otra parte, tonifica los nervios del sistema simpático, estimula la función de las glándulas suprarrenales y de la tiroides, regula la presión sanguínea, reduce la grasa del abdomen, facilita la digestión y los movimientos peristálticos, fortifica los órganos pelvianos, alivia el estreñimiento y flexibiliza los muslos, pantorrillas y piernas. Además, expande el pecho, por lo que es ventajosa para quienes tienen asma. Reduce también la adiposidad, y actúa positivamente sobre los intestinos. A pesar de todos los múltiples beneficios descritos, el principal de ellos se encuentra en la estimulación de las glándulas de secreción interna, origen de muchos desequilibrios físicos y psíquicos, y estrechamente ligadas a los siete chakras o centros energéticos del ser humano.
Sin embargo, la postura de arco está contraindicada en quienes padecen problemas severos en la zona lumbar, hernia de disco, escoliosis, inflamación intestinal, hernia de hiato o hipertensión.
Construcción de la postura de arco:
1) Acuéstate boca abajo, con los brazos a ambos lados del cuerpo, las palmas de las manos hacia arriba, los pies y las rodillas juntas y la frente apoyada en el suelo.
2) Flexiona las piernas, doblando las rodillas y tomándote de los tobillos con las manos.
3) Inhala profundamente a medida que elevas las piernas hacia arriba y atrás, al mismo tiempo que despegas la frente y el pecho del piso, al igual que los muslos, arqueando lentamente la columna y apoyando en la colchoneta tan sólo la pelvis y la cadera.
4) Lleva la cabeza hacia atrás y dirige la mirada hacia arriba. Permanece en esta posición unos segundos, reteniendo la respiración, mientras te resulte confortable. No te fuerces. Puedes repetirla de 3 a 5 veces, y con la práctica llegar a permanecer un minuto o más en esta posición.
5) Para deshacer la postura, exhala, suelta los pies, apoya lentamente el pecho, la frente, los brazos, las piernas y, por último, la mejilla. Descansa y relájate durante unos instantes cerrando los puños y poniéndolos bajo las ingles. También puedes descansar unos segunddos en postura de bebé.
jueves, 29 de marzo de 2012
LAS BHANDAS O CERRADURAS: MANEJANDO EL FLUJO DE LA ENERGÍA INTERIOR
“Retén, aplica mulabhanda”. ¿Cuántas veces han escuchado esta frase o una muy similar los practicantes de kundalini yoga? ¿Y qué son las bhandas?, se habrá preguntado más de un asistente a las clases. Las bhandas o "cerraduras" son una combinación de contracciones musculares específicas que tienen una repercusión general en el organismo, afectando al ser humano a nivel físico, energético y mental.
Estas cerraduras aportan muchos beneficios a nivel muscular, al sistema nervioso, a la circulación sanguínea, al sistema glandular, a los nadis o canales energéticos internos, a los chakras, o a diferentes órganos. No obstante, su función principal es crear la fuerza interna suficiente para que el Sushumna, el nadi o canal central de energía de la columna vertebral, permanezca abierto, de forma que a través de estas cerraduras se pueda estimular y regular la energía que fluye libremente por ese canal.
El Sushumna está situado en la columna vertebral, y los bhandas mantienen abierto este canal, pues cada contracción ayuda a alinear correctamente la columna para que fluya libremente la energía kundalini, permitiendo que la vitalidad de los chakras inferiores y la sabiduría de los chakras superiores fluyan hacia el corazón.
Las o los bhandas se enseñan en kundalini yoga desde las primeras lecciones, sobre todo mulabhanda, ya que son unas poderosas y eficaces herramientas, aunque en otras tradiciones yóguicas no se actúa de la misma forma, tardando años en permitir este conocimiento a los practicantes de yoga.
Las cerraduras son fundamentales en kundalini yoga, pues con ellas se promueve el movimiento de la energía kundalini a través de toda la columna; por ello es tan importante mantener libre de bloqueos y bien alineada la columna vertebral. Durante toda la asana debemos mantener la conciencia en el uso de las bhandas, aplicándolas sutilmente durante todo el ejercicio y con la columna alineada, y manteniéndonos relajados aplicando las contracciones musculares apropiadas a la postura. Al final de la asana se aplica la cerradura más intensamente para que la energía fluya, se eleve o se proyecte hacia donde queramos que se dirija.
Existen tres cerraduras principales:
Mulabhanda, que es la cerradura de raíz.
Jalandharabhanda, que es la cerradura del cuello.
Uddiyanabhanda, que es la cerradura del diafragma.
Y una cuarta: Mahabhanda, que consiste en aplicar a la vez las tres anteriores.
domingo, 25 de marzo de 2012
EQUILIBRIO DE LOS CHAKRAS CON EL CANTO: UN EJERCICIO DE AUTOSANACIÓN CREATIVA
Existen determinados sonidos y frecuencias adecuados para estimular o equilibrar cada chakra. Si nos atenemos a las notas de la escala musical convencional, veremos que cada nota se asocia a un chakra. Comenzando por la base de la columna, y en sentido ascendente, esa relación es la siguiente: Primer Chakra = DO; Segundo Chakra = RE; Tercer Chakra = MI; Cuarto Chakra = FA; Quinto Chakra = SOL; Sexto Chakra = LA; Séptimo Chakra = SI.
Por otro lado, el instrumento por excelencia para conseguir armonizar nuestros chakras y equilibrarlos es la voz. La voz humana es el instrumento más personal que existe, capaz de transmitir nuestra esencia, nuestra propia alma. A través de nuestra voz nos expresamos y transmitimos emociones, estados de ánimo, conocimientos, etc. Conectar con nuestra voz es abrirnos al Universo, a la vida y a los demás.
Con la voz tenemos a nuestro alcance todo un mar de posibilidades expresivas y curativas. Desde los mantras al canto de armónicos, las opciones son múltiples. No obstante, existen dos técnicas muy concretas de canto que inciden especialmente en el equilibrio y sanación de los chakras.
La primera de ellas es la utilización de algunas de las sílabas semilla (bija mantras) que representan las vibraciones primordiales. La relación de estas sílabas con los chakras es la siguiente: Primer Chakra = LAM; Segundo Chakra = VAM; Tercer Chakra = RAM; Cuarto Chakra = YAM; Quinto Chakra = HAM; Sexto Chakra = OM o AUM; Séptimo Chakra = Silencio (mientras escuchamos la reverberación del resto de sílabas que ya hemos entonado). Basta con cantar en voz alta tres veces cada sílaba, en postura fácil y actitud meditativa, aunque el proceso puede repetirse cuantas veces se desee.
La segunda técnica es todavía más sencilla. Se trata de entonar vocales con el mismo propósito de armonizar los chakras, con la siguiente correspondencia: Primer Chakra = UH; Segundo Chakra = U; Tercer Chakra = O; Cuarto Chakra = A; Quinto Chakra = AI; Sexto Chakra = EI; Séptimo Chakra = I. La UH inicial se realiza con el sonido más grave posible, y a cada vocal se eleva el tono un poco más. De nuevo, lo ideal es cantar esta serie de vocales en postura fácil y con plena concentración, un mínimo de tres veces cada vocal.
La relación de estas vocales con los chakras obedece a principios tanto físicos como energéticos, como se detalla en el siguiente resumen:
UH: La vocal U combinada con la H muda (en forma de salida de aire como si fuera el aliento) trabaja nuestro centro raíz de energía, el primer chakra, ubicado al final de la columna vertebral. Vibra desde el coxis hasta la zona media del cuerpo. Hay quienes sienten su vibración hasta el séptimo chakra, en el centro del cráneo. Se relaciona con los diferentes grados del color rojo. Su elemento es la Tierra, nos ayuda a enraizarnos y a conectarnos con el presente, y puede disipar nuestros miedos, en especial hacia el futuro. Los órganos relacionados con éste centro son las glándulas suprarrenales. La nota musical que resuena es el C (Do) central.
U: Al pronunciar la vocal U, hacemos vibrar el segundo chacra ubicado entre la ingle y el sacro, en la zona adyacente a los órganos sexuales. Su elemento es el agua. Es la zona donde circulan todas las emociones y la energía de la creatividad, que posteriormente tendrán su adecuada manifestación a través de nuestro sonido personal, a través del quinto chakra, ubicado en la laringe. El color que vibra en éste centro es el naranja. Generalmente las emociones de frustración y rabia se acumulan en este centro, cuando no circulan o no las expresamos adecuadamente. Resuena con la nota D (Re).
O: La O es por excelencia la vocal que conecta con el plexo solar, el tercer chakra, y armoniza todo el sistema nervioso, ayudándonos a integrar nuestras emociones y nuestra actividad mental. Su elemento es el fuego, aportándonos fuerza y vitalidad para la acción. Se relaciona con el color amarillo; también hay quienes han conectado con el oro para armonizar éste centro. Adicionalmente, sus armónicos benefician todas las áreas del cerebro. Se relaciona con el páncreas y resuena con la nota E (Mi).
A: Vocal de gran poder de apertura, se dirige a aquello que necesitamos que tenga mayor fluidez energética, es un bálsamo para todo nuestro sistema emocional. El chakra del corazón agradece cada vez que cantamos esta vocal, se armoniza y logra hacer fluir su energía desde el centro del pecho, la cara interna de los brazos y las manos. Su color es el verde. La vocal A puede llegar a armonizar y desbloquear todos los centros de energía. El elemento aire se relaciona con esta vocal y su función es producir el movimiento necesario para la energía estancada en nuestro sistema. El amor es la emoción de mayor armonización para este centro. Su vibración resuena con la vibración del Amor Universal. La glándula de relación es el Timo. Tiene una gran resonancia con el sonido F (Fa), una nota que también se le considera parte del sonido de la tierra.
AI: Conectan con todo nuestro sistema de expresión y comunicación, vibra directamente en el centro laríngeo y con el color azul, algunos visualizan luz al realizar esta vocal. Nos beneficiamos de esta combinación de vocales para comunicar desde el corazón nuestros sentimientos e ideas, al igual que puede ayudarnos a comunicar con la energía de los demás incluso a distancia, uniéndola con la intención del sexto centro de energía. Su elemento es el éter, ayuda a crear la energía necesaria para nuestro espacio. Es una vocal que enlaza los sentimientos (del segundo chakra) con la razón y nuestro sentido espiritual (séptimo chakra y aura), vibrando con la nota G (Sol).
EI: Con esta combinación la vibración activa el sexto centro energético. Centro de la intuición. Recibe energía del corazón y del primer centro energético. Este centro contribuye a darnos la posibilidad de una visión más clara de las situaciones, es el área que recibe información del séptimo chakra, entra en contacto con el ser superior y este se relaciona con la información que recibe al mismo tiempo desde los centros energéticos inferiores. Su color es el azul índigo y está relacionado con la glándula pituitaria. Resuena con la nota A (La).
I: La I vibra directamente en el séptimo centro de energía, conectándonos con el sistema espiritual y nuestro yo superior. Produce un efecto importante en toda la corteza cerebral, suele ser la vocal que produce el armónico de mayor altura sonora, conjuntamente con la O nos aporta calma en nuestro excesivo diálogo mental. El color Violeta y lila se proyectan en esta vocal, al igual que la sensación de luz. Vibra con la nota B (Sí).
OM: A pesar de que OM no es una vocal sino una sílaba, conocida como el mantra del sonido primordial, produce un efecto importante en el sistema perceptivo, es muy rico en armónicos y su vibración conecta especialmente con la base del cráneo, que representante el octavo chakra (el aura), conecta el sistema visual, auditivo y toda la corteza cerebral, influye en nuestra manera de ver la vida, y nos aporta visión de conjunto. Vibra con el color Magenta. También puede percibirse el color verde y blanco en forma de luz.
Observaciones generales: para cada una de las vocales y sonidos que expreses, tómate el tiempo necesario; ganamos más fuerza y más energía al poner la intención en el proceso sin pensar en el resultado. Respira en cada cambio de vocales y haz un silencio que te permita recoger la vibración que queda en tu campo energético.
Ante todo disfruta de tu propio sonido y de la experiencia.
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jueves, 22 de marzo de 2012
LA KUNDALINI: LA ENERGÍA DE TODO NUESTRO POTENCIAL HUMANO
En el Hatha Yoga Pradipika, uno de los grandes textos clásicos sobre la ciencia del Yoga, el Kundalini Yoga es elogiado como la base de todas las prácticas del Yoga, como la síntesis de todas las enseñanzas y las diferentes prácticas de esta disciplina milenaria. Más antiguamente aún, se encuentran referencias a la energía kundalini en el Rig Veda (uno de los textos más antiguos del mundo), bajo el nombre de Vâc Virâj (“voz resplandeciente”), donde se describe como la “serpiente reina” (sârpa-râjnî).
La experiencia del uso de la kundalini ha sido guardada y preservada en Oriente durante milenios como un secreto por parte de sabios y místicos de todos los tiempos. Ha sido sólo en las últimas décadas cuando esta técnica, elaborada sobre un modelo conceptual completo que ha proporcionado a los practicantes un mapa orientativo en sus esfuerzos por despertar de forma sistemática su propio poder, ha llegado a Occidente en forma de enseñanza libre.
Bajo el prisma del principio de que el cuerpo es un microcosmos que refleja fielmente la configuración del macrocosmos, se considera la kundalini como la forma individualizada del principio cósmico femenino (Shakti). Se cree que esa forma femenina se manifiesta como kundalini, por un lado, y como fuerza vital (Prana) por otro. No obstante, la kundalini se considera como una energía fundamental en el proceso espiritual. Quizás pueda compararse la relación entre prana y kundalini a la existente entre una bomba normal y una bomba atómica. El practicante concentra toda la fuerza del prana, a través de la respiración, para activar la energía kundalini y hacer que se eleve a través del conducto central del cuerpo (Sushumna).
La kundalini reside en forma latente, brillante como un millón de soles, en el centro energético (chakra) más bajo del cuerpo (Muladhara). El estado potencial de la kundalini se ha representado ancestralmente como el de una serpiente que descansa enrrollada tres vueltas y media sobre sí misma.
La tarea del practicante de Kundalini Yoga consiste en obligar a esta "serpiente" a desenrollarse y ascender hasta el séptimo chakra, el loto de mil pétalos (Sahasrara) en la cima de la cabeza, donde se localiza el polo estático de la energía psicoespiritual, donde reside Shiva, el principio cósmico masculino. La unión resultante entre Shiva y Shakti, entre el dios y la diosa, se considera como el máximo objetivo del Kundalini Yoga. Se manifiesta como un cambio radical de conciencia donde desaparece la sensación de individualidad y es posible sentir la unión con todo el Universo, lo que se traduce en una experiencia de felicidad extraordinaria.
La realización final del practicante a través del Kundalini Yoga, que busca realizar también el potencial psicoespiritual del cuerpo, se considera más completa que la obtenida por medio de cualquier otro tipo de yoga. El gran objetivo del Kundalini Yoga es extender la iluminación al cuerpo y a la existencia física en general, expresado con la fórmula de que la liberación y el disfrute del mundo son una y la misma cosa. En otras palabras, no es sólo un estado de transcendencia mental, sino que se transciende también el cuerpo.
En occidente, Yogui Bhajan creó a finales de los años 60 la organización 3HO, que difundió una especie de Kundalini Yoga “blanco”, apto para ser practicado en Occidente. La práctica se lleva a cabo a través de la práctica de posturas, poderosos ejercicios de respiración, y meditación combinada con cantos y mantras. Según esta escuela, cantando "el nombre verdadero" (Sat Nam), se crea un calor especial que quema completamente las semillas del karma (las deudas pendientes con el pasado). La energía kundalini es también el potencial creativo de cada persona, y el Kundalini Yoga es el yoga que permite al practicante descubrir todo su potencial humano.
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domingo, 18 de marzo de 2012
POSTURA DE BEBÉ (BALASANA)
La postura de bebé (balasana) es un asana de relajación que podemos utilizar para eliminar las tensiones que se van acumulando durante el día. Se trata de una de las posturas más relajantes del yoga, que se suele utilizar con frecuencia como transición entre un ejercicio y otro (por ejemplo, al salir de la postura de cobra o de camello), como breve periodo de relajación entre diferentes partes de una kriya o serie, o bien como ejercicio en sí mismo combinada con alguna determinada posición de los brazos (guru pranam, con los brazos estirados hacia delante y las palmas juntas, o bien con los brazos elevados verticalmente a noventa grados, postura conocida como yoga mudra).
El poder relajante de esta asana (común y totalmente instintiva en los bebés recién nacidos) consiste en enfocar la atención a dos puntos diferentes: uno es el entrecejo, el sexto chakra, ajna, que descansa tranquilamente sobre la colchoneta y nos aportará serenidad y paz a la mente; el segundo punto es la respiración abdominal, que irá realizando un suave masaje sobre nuestros muslos.
Cómo construir la postura:
Sentad@s sobre los talones, nos inclinamos hasta apoyar la frente en el piso, apoyando los glúteos en los talones y llevando los brazos hacia atrás, muertos y sin movimiento, y las palmas de las manos mirando hacia arriba.
Relajamos bien el cuerpo y centramos nuestra atención en ese suave masaje que producirá nuestra respiración sobre la zona abdominal. La respiración es suave y cómoda, cada vez más larga y lenta. Imaginamos que con nuestra respiración vamos eliminando tensiones, contracturas, pensamientos negativos, estrés, preocupaciones.
Puedes añadir mentalmente el mantra Sat Nam para reforzar el aquietamiento de la mente y ser consciente de tu núcleo indestructible de identidad. Recuerda inhalar y exhalar siempre por la nariz para una mejor oxigenación de todas las células del cuerpo.
A nivel físico, la postura de bebé nos proporciona varios beneficios: aumenta la irrigación cerebral, favorece el buen funcionamiento de los órganos abdominales, estira la columna descomprimiendo los discos intervertebrales, descomprime también el nervio ciático, y relaja de forma profunda los músculos de la espalda.
Tiempo: A partir de 1 minuto, todo el que se desee.
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jueves, 15 de marzo de 2012
OM: EL SONIDO QUE ORIGINÓ EL UNIVERSO
OM (también AUM u ONG) es la más sagrada de las sílabas en las lenguas sánscritas, simbolizando el infinito, el universo entero. Esta sílaba es también llamada la “Udgitha” o “pranava mantra” (mantra primordial), pues es considerada el sonido primordial, origen y principio de la mayoría de los mantras, palabras o sonidos sagrados y poderosos. Significa unidad con lo supremo, la combinación de lo físico con lo espiritual. Es el sonido del que emergen todos los demás sonidos, ya sean de la música o del lenguaje.
El pasado, el presente y el futuro están todos incluidos en este único sonido que coordina toda el habla y representa la totalidad del universo. OM es también la forma sonora del Atman, uno de los nombres de la esencia y el alma de cada ser humano. Meditar en OM satisface todas las necesidades y lleva a una liberación controlada, paulatina y relajante. Por medio de la repetición mental de la sílaba OM, la mente se va volviendo cada vez más firme y estable, sus olas se calman y nos traslada al fondo de un océano de paz. En Yoga, este poderoso mantra o sonido místico es el "bija" o semilla del sexto chakra (Ajna), la ventana a nuestra alma, y por medio de su repetición mental y la concentración en este chakra podemos lograr llegar a suspender la mente.
OM es la unión de tres sonidos: A, U y M. Y esa última letra M tiene una secuela, un eco propio, un sonido que se va desvaneciendo hasta que finalmente se termina en silencio, un silencio que se debe sentir y experimentar. Las letras A, U, M simbolizan respectivamente lenguaje, mente y aliento vital. Representan, asimismo, los tres géneros: masculino, femenino y neutro.
La sílaba OM también tiene una representación gráfica sumamente popular y arraigada, y es protagonista de numerosas obras gráficas, artísticas y hasta comerciales (el propio logotipo de Armonía Yoga lo incorpora).
Según la tradición hindú y budista, el OM es el sonido del movimiento de las estrellas en el firmamento; el sonido que se manifestó cuando se produjo el despertar de la voluntad forjadora en el universo todavía desierto e inanimado, el big bang de una concepción creadora del Infinito. Era el principio sin atributos, la actividad naciente, el primer murmullo escuchado en el cosmos antes de que ese sonido primordial diera lugar a toda la creación.
Esa es la cosmología en aquella parte del mundo: cuando se inició la creación, se produjo el sonido OM. OM es el origen de la creación; es la fuente, el sostén y la fuerza. Es el aliento vital en cada ser vivo.
Cantar y recitar el mantra OM es llegar a donde terminan las palabras y sólo cabe la experiencia del sonido.
Una de las formas más directas y provechosas de trabajar con el OM es escucharlo configurado como una corriente de sonido continua en la que varias voces se superponen para crear un sonido sin fin que estimula el sexto chakra, nuestra intuición y nuestra conciencia. Aquí tienes un ejemplo que puedes escuchar on line o descargar en tu PC.
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