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domingo, 5 de agosto de 2018

CLASES DE YOGA DE TRUEQUE / INTERCAMBIO: 19-9-2018



CLASES DE YOGA DE TRUEQUE / INTERCAMBIO
INICIO DE LAS CLASES 19-9-2018

LA IDEA: no hay dinero, cada uno da lo que puede o sabe hacer, puede ser un servicio o un producto, cada uno decide.
Bajo esta idea se crean las clases de kundalini yoga de los miércoles a la  mañana, de 9.15 a 10:45 en Centro Armonía de Barcelona. 
Para la organización de las clases establecemos un compromiso mensual, tanto para el centro como para los que quieran asistir, o sea, tanto para las clases como para el intercambio. 
El primer día de clase 19-9-2018 haremos una pequeña reunión para aclarar dudas e informar.
Reserva tu plaza en armoniayoga@hotmail.es


HISTORIA DEL TRUEQUE:

La primera condición para que exista intercambio de bienes es la capacidad de producir excedente. El excedente es una parte de la producción que no se necesita consumir y que, por tanto, puede intercambiarse por otra cosa.

Las primeras formas de comercio entre los hombres consistieron justamente en el intercambio de productos mano a mano: lo que uno tenía y no necesitaba se cambiaba por lo que el otro tenía y le sobraba. Esa forma de intercambio se denomina trueque.

El trueque directo se mantuvo por mucho tiempo, aun en sociedades sedentarias: un jarrón de vino por una bolsita de trigo, pieles de abrigo por un arma de caza, lana de oveja por pescados…

¿Por qué se abandonó el trueque? El desarrollo de nuevos bienes de consumo y el crecimiento de la actividad comercial demostró que este sistema era poco práctico: en primer lugar porque no siempre el otro necesitaba aquello de lo que uno disponía. Por ejemplo, si un artesano de sandalias quería comprar pan, siempre debía encontrar un panadero que necesitara sandalias, o averiguar qué necesitaba el panadero y conseguirlo con su producción de sandalias para después ofrecérselo en trueque.

En segundo lugar, también era un problema determinar cuál era el valor exacto de los productos a intercambiar: ¿Cuánta lana por un jarrón de vino? ¿De qué tamaño debía ser el jarrón? ¿Una vaca valía lo mismo que un camello?

Para resolver estos primeros problemas los hombres buscaron un producto de referencia: los valores de todas las mercaderías se establecerían en base a ese producto. Esa referencia es el primer paso en la historia de la moneda.

Una moneda es, de hecho, un elemento intermedio que sirve para facilitar los intercambios. Si todas las personas establecían el valor de sus productos sobre la base de la misma mercancía, el intercambio era mucho más simple. Los primeros bienes de referencia fueron el trigo o el ganado. Entonces, era posible establecer el precio de los diferentes productos: por ejemplo, obtener una vaca a cambio de una cantidad establecida de cereales. En realidad, seguía siendo trueque, pero indirecto y más cómodo.

Estos primeros bienes de referencia reunían dos características principales: eran aceptados por la mayoría de los hombres y eran sumamente útiles. Sin embargo, pronto surgió un nuevo problema: El bien de referencia debía ser divisible, debía poder fragmentarse para intercambios menores, cotidianos, por objetos de menor valor. Además, debía simplificarse también su traslado, su cuidado y su almacenamiento.

Así, los objetos que funcionaban como bienes de intercambio fueron haciéndose más pequeños y fácilmente manipulables: collares hechos con caracoles o caparazones, barbas de ballena, cocos, bolsitas con sal, etc.

Hacia el año 3000 a.C, en la Mesopotamia asiática, asirios y babilónicos comenzaron a utilizar como bienes intermedios para los intercambios barras de oro y plata. También se utilizaban otros metales, como el cobre, el bronce o el hierro. Sin embargo, se preferían los dos primeros (oro y plata) ya que tenían algunas ventajas sobre los otros: en primer lugar su escasez, lo que los hacía valiosos, y en segundo lugar su incorruptibilidad. Esto último se refiere tanto a que es difícil falsificarlos como a que pueden almacenarse mucho tiempo sin echarse a perder (al contrario del hierro que se oxida).

El desarrollo de las actividades comerciales, sobre todo a través del imperio romano, extendió la utilización de monedas metálicas. Desde entonces son los Estados los que monopolizan la acuñación (fabricación de dinero). Además, las monedas solían tener un sello grabado: la figura de algún dios, la representación de un emperador o algún otro símbolo. Estos sellos garantizaban la pureza y el peso del material con que la moneda había sido acuñada.

EL TRUEQUE HOY DÍA:

Actualmente el trueque está resurgiendo a nivel mundial, sobre todo a raíz de la profunda crisis económica en la que estamos inmersos.

Con el trueque es muy difícil que haya grandes diferencias entre ricos y pobres. Esta teoría la defiende Heidemarie Schwermer, psicóloga y socióloga que no usa dinero desde hace siete años. Repartió todas sus pertenencias y todo lo que necesita lo obtiene por intercambio: comida, cortarse el pelo, ropa… Ella confiesa que es «más feliz como mujer y me siento más libre ahora que vivo sin dinero porque tengo lo que quiero».

Aparte del trueque directo, el “de toda la vida” (es decir, el intercambio de un bien o servicio por otro), los sistemas de trueque se han ido perfeccionando y adaptándose a los nuevos tiempos. Uno de estos ejemplos es la proliferación de los bancos del tiempo, que son redes de intercambio de servicios en los que la hora actúa como moneda.

También han surgido redes de trueque en las que se utilizan monedas sociales o complementarias impresas para flexibilizar el trueque y poder así intercambiar cómodamente bienes además de servicios. Tal es el caso de la Red Global de Trueque argentina que llegó a tener más de ¡seis millones de usuarios! Imprimen unos vales de intercambio llamados “créditos”.

Los sistemas de comercio e intercambio local, generalmente conocidos como LETS (del inglés “Local Exchange Trading Systems”) son los más avanzados y funcionales. Permiten a las organizaciones y la gente de una localidad comerciar entre ellos sin la necesidad de una moneda impresa. Pueden ser clasificados como sistemas de crédito mutuo.

El valor de cada transacción es negociado entre el comprador y el vendedor usando una moneda virtual. Generalmente se le da a la “moneda” un valor equivalente a la moneda nacional para orientar a los miembros a la hora de ponerle precio a sus bienes y servicios. Los detalles de las transacciones son registrados de forma centralizada, a mano o mediante programas de ordenador.

Como por todos es sabido, las formas de comunicación han ido evolucionado constantemente y con ellas la forma de relacionarse. Con el nacimiento de Internet, el trueque no podía quedarse atrás, hasta llegar al “e-Trueque”. El e-Trueque facilita la labor de búsqueda y localización de los mejores candidatos para realizar el trueque gracias a la globalización que supone Internet. Actualmente en la red existen plataformas que facilitan el contacto gratuito entre empresas o particulares que desean intercambiar sus productos o servicios, como es el caso del portal trueke.net.

Fuentes:  
www.trueke.net

domingo, 13 de marzo de 2016

LUNA CRECIENTE: SEMBRANDO ÉXITO Y PROSPERIDAD




Crecimiento, comienzo, momento de cosecha, siembra, expansión, emisión, oportunidad, preparación, implementación... Cada nueva luna trae la posibilidad de un nuevo comienzo, una nueva experiencia, o la oportunidad de hacer las cosas de otra manera.

La luna creciente es el momento de emprender proyectos y de hacer negocios. Esa fase de la luna es también el mejor horizonte para iniciar una relación. La luna creciente es tiempo de gran actividad, de nacimiento, de crecimiento. En esta fase, el cuerpo presenta una disposición natural a absorberlo todo en mayor cantidad y más rápido.

En luna creciente, el criterio racional está en plena actividad, la inteligencia se torna clara, diáfana. En estos días somos más objetivos. Es una buena fase para la productividad y la aceleración de los trabajos cotidianos. Es momento favorable para la firma de contratos, la exposición de trabajos, los contactos sociales, los cambios y la afinación de negocios o asuntos pendientes. Para sembrar, para iniciar nuevos proyectos, para invocar las cosas que queremos. Rituales de curación, de belleza, fertilidad, poesía, inspiración, amor.

La luna creciente es una fase proclive también a proteger el hogar, canalizar energías, bendecir propiedades, hacer una limpieza del aura, estrenar casa nueva, o realizar rituales para obtener prosperidad y abundancia, atraer la buena suerte, adquirir objetos de valor, o desarrollar la motivación. Cuando la mitad de la luna está iluminada, es el momento ideal para hacer meditaciones enfocadas en adquirir paciencia y obtener ganancias. Lo que se inicia en fase de luna Creciente tiende  a progresar rápidamente.

Este próximo martes día 15, a partir de las 20,00 horas, en ARMONÍA YOGA realizaremos una meditación guiada para la Prosperidad. Si deseas sembrar o cosechar oportunidades, abundancia y éxito, no te lo pierdas.

lunes, 25 de enero de 2016

Baño de Gongs planetarios y sinfónicos




"El gong es el sonido de la creatividad misma. Quién toca el gong toca el Universo, de ahí salió toda la música, todos los sonidos, y todas las palabras." Yogui Bhajan


El gong es un instrumento de percusión, un disco metálico de bordes curvados, al que se le hace sonar percutiendo sobre su superficie con un mallet o mazo.
Hay diferentes tipos de gong, y para hablar de ellos tendríamos que remontarnos a 3.000 o 4.000 años AC, y referirnos a civilizaciones antiguas, culturas ancestrales que atribuyen al sonido del gong poderes especiales, incluso mágicos, y que utilizan este instrumento para conectar con la naturaleza del Universo y del ser esencial que reside en nosotros mismos, para expandir la conciencia y para la sanación holística del ser humano.

Pero aquí y ahora hablaremos de los gongs planetarios, cuya peculiaridad se basa en que su nota fundamental está afinada en consonancia con las propiedades orbitales de los planetas y otros astros del Sistema Solar, de acuerdo con los cálculos matemáticos de Hans Cousto desarrollando las teorías de Pitágoras, Kepler y Titus Bode, posibilitando la escucha de las frecuencias orbitales de los planetas al haber traducido sus frecuencias vibracionales para que nuestros oídos sean capaces de recibir el regalo sonoro del sistema solar. Estos gongs se componen de una aleación de cobre y estaño, el bronce, pero a los planetarios se les une también el níquel
Cuando el gong suena no surgen las notas musicales típicas de cualquier instrumento musical. El gong libera el sonido del universo: OM o AUM. Cuando el mazo incide en su superficie surgen múltiples tonos que se independizan de su nota fundamental. Detrás del OM surgen esos tonos que a su vez son la suma o combinación de tonos, produciendo maravillosos racimos tonales que se sostienen y prologan, reproduciendo otros nuevos gracias al soporte del gong.
De esta forma se involucra todo nuestro ser en la recepción del sonido del gong, ya que sus ondas de larga duración de tonos sostenidos no son sólo recibidos por nuestros oídos, sino por todas nuestras células, que resuenan en consonancia con el gong, expandiéndose, vibrando en su resonancia hasta el punto de desaparecer dentro de su campo de sonido. El sonido del universo, OM, reverbera en el cuerpo humano, lo sana en su integridad y a todos los niveles.
Cuando hablamos de meditación, lo primero que la gente plantea es su imposibilidad de dejar la mente en blanco, y su experiencia en el tema se basa en estar sentado en postura de loto o de roca luchando contra su mente, sufriendo por no conseguir esa mente en blanco. Esa experiencia lleva a muchas personas a desterrar la meditación de su vida, pues no se creen capaces de llegar a ese estado. El gong facilita el estado meditativo, sin esfuerzos, de forma natural te traslada a ese estado.
Abstrayéndonos de las peculiaridades de cada gong y su afinación particular, podemos experimentar que cuando un gong planetario suena sentimos que ya no estamos limitados por la materia o lo físico, perdemos la identidad corpórea, podemos sentir que no existe lo físico ni la gravedad, el tiempo se diluye, desaparecen miedos, fobias y uno se instala en la plenitud.
El gong reproduce el sonido sagrado OM creando el vacío, el silencio en nuestro interior, su sonido y su vibración inundan hasta el último rincón de nuestro cuerpo, sus tonos nos producen la sensación de que levitamos y nos volvemos cada vez más y más ligeros; entonces no hay nada más que los sonidos del gong, su magia que nos inunda y nos devuelve al ser esencial que somos. Es en ese estado en el que se produce o se ayuda en la curación a todos los niveles. Así, casi sin querer hemos entrado en un estado meditativo incomparable, grandioso, y solo se puede entender cuando uno lo experimenta.
El sonido y la vibración del gong nos hace sentir la plenitud de la vida en nosotros mismos, alimentamos nuestra conciencia espiritual y volvemos a reconocer lo que ya sabemos, aquello que nos hace inmortales. Podríamos seguir y enumerar los fabulosos efectos del gong planetario, pero es algo que se puede leer en múltiples lugares; lo realmente importante es la experiencia, sentirlo y comprender esa teoría como una vivencia.
Pero esa experiencia no puede ser contada desde las palabras, hay que vivirla para entender de qué hablamos. Algo tan simple como abandonarse a recibir un baño con el sonido del gong.
“Hay solo una cosa que puede reemplazar y dirigir la mente humana: El sonido del Gong. Es el primer sonido del universo. El primer sonido de la creatividad. Si meditas en el sonido primordial, veras lo no visto, escucharas lo no escuchado, y sentirás lo que nunca sentiste. “
Yogui Bhajan
El baño de gong, es una sesión sonora en el que el gong es el instrumento principal, aunque también puede acompañarse de otros instrumentos acordes como son los cuencos tibetanos o la propia voz.
Un baño de gong tiene una duración aproximada de 45 minutos, en el que las personas que lo reciben sólo tienen que abandonarse y permitirse recibir el baño de sonido. Durante ese tiempo hacemos sonar los gongs percutiendo sobre su superficie, devolviéndonos resonancias sonoras que se suman unas a otras formando racimos de sonidos que suenan incesantes, ricos, cambiantes, envolventes y que “escuchamos” en todo nuestro cuerpo y a todos los niveles.
Entonces cada uno vive su propia experiencia a través de la expansión de la conciencia, de una profunda relajación que facilita el sonido y la vibración del gong ocurre la magia, el retorno a la propia esencia y cada uno se permite llegar allí dónde quiera. A partir de aquí cada uno escribe su propia canción.
Desde Armonia Yoga queremos expandir el conocimiento del gong, en su escucha y conocimiento, para ello periódicamente realizaremos sesiones de baño de gongs, a veces solos y otros acompañados de otros instrumentos, como: voz, cuencos tibetanos, cuencos de cuarzo, tambor chamico, tambor oceánico, armonizadores, butano, etc.Ven a descubrirlo y a descubrirte a ti mismo a través de esta experiencia, por más que te digamos lo único realmente importante es que lo vivas, que experimentes, luego teoriza.
Esta vez contamos con un regalo especial: la presencia de Ramji Singh junto a Bibiji Kaur